Antes de leer:
Las 5 cartas que encontrarás aquí fueron escritas por otras mujeres como un gesto de acompañamiento.
No ofrecen consejos ni soluciones. Puedes leer sólo una o todas, toma solo lo que resuene contigo y deja ir el resto.
CARTA #21
Para ti que avanzas en medio del caos. Querida mía: Si hoy estás leyendo esto y sientes que todo se mueve debajo de tus pies, quiero que sepas algo: no estás rota. Estás atravesando. Hubo un momento en mi vida —varios, en realidad— en los que he avanzado sin certezas. Sin tener el mapa claro. Con miedo. Con cansancio. Con responsabilidades que no daban tregua y emociones que pedían ser vistas, pero no siempre podían ser atendidas.
Aprendí que la resiliencia no siempre se ve fuerte. A veces se ve silenciosa. Se ve como levantarte aun sin ganas. Como cumplir, amar, sostener... mientras por dentro estás recomponiéndote. Avancé en medio del caos. No porque fuera valiente, sino porque no había otra opción. Porque había hijos que amar, sueños que no quería soltar, una vida que —aun desordenada— merecía ser vivida con sentido. Y en ese camino entendí algo poderoso: no necesitamos tener todo resuelto para seguir. Solo necesitamos dar el siguiente paso. Uno. Luego otro. A veces lento. A veces torpe. Pero auténtico.
Si hoy sientes que estás sobreviviendo más que brillando, está bien. También eso es parte del proceso. La luz no siempre aparece de golpe; a veces se filtra de a poco, entre las grietas. Esta carta es para recordarte que incluso cansada, incluso confundida, incluso dudando... sigues avanzando. Y eso ya es un acto profundo de amor propio. Sigue. Respira. Confía en que un día mirarás atrás y entenderás que todo ese caos también te estaba formando.
Con amor y verdad, Una mujer que también caminó y camina paso a paso mientras todo se mueve, porque he aprendido que lo único permanente es el cambio.
--------------------------------------------------------------------
CARTA #22
Me siento muy triste porque a mis 74 años no he sabido poner un alto en mi matrimonio. Tengo muchos años de casada y mi esposo me ha faltado al respeto siempre. Pensé divorciarme cuando tenía cinco años de casada y mi mamá me dijo: "Qué pena, hija, esa es tu cruz".
Desgraciadamente no tuve las agallas para haberlo hecho yo sola; ahora seguimos igual, él me sigue insultando y yo sigo aguantando. Y me pregunto: ¿qué me hace falta? ¿Autoestima? No lo sé, pero quisiera que ninguna mujer soporte este tipo de situaciones, que encuentren todas las respuestas y vivan dispuestas a luchar por ser mujeres felices y dignas. Muchas gracias.
--------------------------------------------------------------------
CARTA #23
"He estado ahí" cuando la vida nos rebasa en tareas y vivimos con cronómetro, incapaces de parar para sentir nuestra humanidad.
He estado ahí cuando siento que el tiempo me alcanza y se lleva rasgos de juventud.
He estado ahí cuando las emociones desbordadas de mis hijos me desbordan y me sobrepasan.
También he estado ahí cuando las responsabilidades económicas parecen ser tantas que en el rostro se ve el dejo de preocupación. También he estado ahí.
Hoy te abrazo y oro para que la fortaleza, el optimismo y la sabiduría nos permitan quedarnos en la luz; pido que abracemos con fe nuestra humanidad y atesoremos cada experiencia con su luz y su sombra. ¡Recordemos que la vida es el milagro per se!
--------------------------------------------------------------------
CARTA #24
Esta carta es para mi mamá, una pequeña que no solo de tamaño, también de persona, que tuvo que estar para todos menos para ella desde pequeña. Te quiero mucho, mamá, y ahora entiendo que si tú no estabas bien para ti, menos para mí, pero ya no es reclamo; entiendo que tú vivías en ese mundo ideal y no este mundo real, que entre el alcoholismo y la crítica creciste y eso te hizo una mujer débil porque no podías defenderte a ti misma, menos a mí.
Hoy quiero verte y escucharte como a la mamá que eres, no como la que quieres aparentar. Hoy te pido que sanes y sueltes para poder disfrutar el hoy; que dejes de criticar y juzgar, que dejes ser libres a las personas para que tú seas libre con mucho amor propio. Yo no entendía por qué no te gusta tomarte fotos, por qué ves la realidad y no la fantasía.
Mamá, por favor, vive la realidad y no la fantasía. Con amor, tu hija que te ama y desea pasar un momento agradable contigo, sin saber de nadie más que de ti. Te amo, mamá.
--------------------------------------------------------------------
CARTA #25
Hay veces que la vida nos hace "tener que ser fuertes", que pareciera que pedir ayuda es de débiles, que mientras más resuelves más fuerte eres. Hoy quiero decirte que me encuentro en un punto donde necesito tirar la toalla, donde digo: "quiero salir huyendo de todo lo que me está causando intranquilidad y que me roba la serenidad".
No sé por qué de un momento a otro mi vida se volvió complicada manteniendo a seres queridos que no están haciendo nada por salir adelante, que piensan que estudiar inglés en una app es la mejor inversión de tiempo, pero no se dan cuenta que necesitan generar ingresos para su vida y sostenerse día a día. ¿Por qué poner límites nos hace malas personas? ¿Por qué el sentido común deja de ser tan común cuando vemos que cada cabeza es un mundo? ¿Por qué la justicia parece tan lejana cuando ya aceptaste, sin decir ni una palabra, un papel que no te correspondía?
Quisiera salir corriendo, decir que esto es demasiado para mí, que es suficiente, que ya no quiero más responsabilidades que no me corresponden y que quiero mi vida de vuelta. Siento que no tengo apoyo y puede que tú también te sientas igual, pero aquí estamos, a kilómetros de distancia, intentando sobresalir y que la vida nos recompense con todo lo que hemos entregado.
Construyamos nuestra nueva realidad. Tú puedes. Nosotras podemos. No tengo la solución, pero tengo la actitud. Sigamos en este camino andado.
💌 Lee las cartas anteriores AQUÍ
💌 Lee las cartas siguientes AQUÍ
✍🏽 Si quieres escribir otra carta, DA CLIC AQUÍ